Saeta del día

Nasrudín entró en un banco con un cheque que quería cobrar. El empleado le preguntó:
-Señor, para cobrar necesito que se identifique. 
Nasrudín sacó un espejo, lo miró fijamente:
-Sí, definitivamente soy yo, acabo de identificarme -respondió.

J.Mª F.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *