{"id":1007,"date":"2018-03-20T13:38:46","date_gmt":"2018-03-20T13:38:46","guid":{"rendered":"https:\/\/josepmfericgla.wordpress.com\/?p=1007"},"modified":"2024-01-30T15:46:55","modified_gmt":"2024-01-30T15:46:55","slug":"dia-de-la-mujer-y-dia-del-padre-o-donde-estan-los-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/2018\/03\/20\/dia-de-la-mujer-y-dia-del-padre-o-donde-estan-los-hombres\/","title":{"rendered":"D\u00eda de la mujer y d\u00eda del padre, o \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los hombres?"},"content":{"rendered":"<p>\u2014I\u2014<br \/>\nUn joven shuar se formul\u00f3 una pregunta: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los grandes hombres? \u00bfA\u00fan quedan verdaderos hombres?\u201d. El joven se refer\u00eda a los hombres maduros, seguros de s\u00ed mismos, sabios y tolerantes, tal como describen a sus ancestros las narraciones antiguas y los relatos de antrop\u00f3logos. Otro joven, esta vez europeo, se hizo una pregunta similar: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi padre? \u00bfC\u00f3mo puedo encontrar a los hombres, d\u00f3nde est\u00e1n en la realidad?\u00bb<br \/>\nEstos interrogantes est\u00e1n flotando en el ambiente, en la mente de hombres y mujeres, en los textos de antropolog\u00eda y hasta en el mundo del cine. Hace poco fue 8 de marzo, d\u00eda internacional de las mujeres (o del feminismo, no he acabado de descifrarlo, pero no importa), y ayer fue 19 de marzo, d\u00eda del padre. Ambas efem\u00e9rides me han animado a escribir sobre el problema \u2014ya no es s\u00f3lo \u2018un tema\u2019\u2014 de la virilidad.<br \/>\nVivimos en el primer cuarto del siglo XXI y desde hace tres d\u00e9cadas estamos empantanados en una gigantesca crisis de identidad masculina. Derivado de ella, estamos sufriendo una crisis de la figura paterna y, a remolque, una crisis de l\u00edmites e identidad en los descendientes.<br \/>\nLos investigadores del mundo contempor\u00e1neo \u2014soci\u00f3logos, antrop\u00f3logos y psic\u00f3logos\u2014 observan a diario las devastadoras dimensiones de este fen\u00f3meno que nos afecta a todos, hombres y mujeres, y que tanto incide a nivel personal como a nivel de toda la sociedad. Salta a la vista la descomunal confusi\u00f3n que se vive respecto del g\u00e9nero, especialmente en EEUU y en la Europa Occidental. Cada semana que pasa aumenta la dificultad para describir \u2014a pesar de que existe\u2014 lo que llamamos \u2018la esencia de la masculinidad\u2019 y \u2018la esencia de la feminidad\u2019, ya que se difunden con rapidez nuevas definiciones de la sexualidad y de los g\u00e9neros m\u00e1s all\u00e1 de lo convencional. Escucho hablar \u2014al margen de la tradicional y universal homosexualidad\u2014 de la transexualidad, la metrasexualidad, la grisexualidad, el movimiento LGBTQ+, el transg\u00e9nero, la bisexualidad, la Queer, la intersexualidad, los asexuales y todas las derivaciones que uno pueda imaginar, si le queda imaginaci\u00f3n para ello. Pero no oigo hablar de lo fundamental: la energ\u00eda femenina y la masculina, sea cu\u00e1l sea el cuerpo que la encarna y sea cual sea la tendencia genital de uno u otra. De hecho, est\u00e1 lleno de \u201cmujeres disfrazadas de hombre\u201d como, por ejemplo, el pat\u00e9tico presidente de un cierto gobierno muy cercano a m\u00ed, y de \u201chombres disfrazados de mujer\u201d como lo fue la Sra. M. Tharcher, para no mencionar a nadie en activo.<br \/>\nEn el a\u00f1o 1997 cre\u00e9 un taller \u2014en realidad, se trata de un verdadero rito inici\u00e1tico\u2014 para que las personas que participan en \u00e9l, a trav\u00e9s de dos experiencias cat\u00e1rticas propulsadas por la Respiraci\u00f3n Holor\u00e9nica y de ciertos ejercicios y charlas, descubran por s\u00ed mismas qu\u00e9 es la energ\u00eda masculina y la femenina que albergamos dentro, para que los participantes descubran qu\u00e9 conlleva la \u201cmanera de ser\u201d de una mujer y la \u201cmanera de ser\u201d de un hombre, para que experimenten que, en realidad, se trata de energ\u00edas complementarias y necesarias para el constante despliegue del universo, nada de \u201csexos contrarios\u201d y menos en guerra. Los orientales lo denominan yin y yang, eludiendo as\u00ed el personalismo que tanto atrapa a los occidentales cuando hablamos del tema en t\u00e9rminos de g\u00e9nero masculino y g\u00e9nero femenino, en lugar de hacerlo en t\u00e9rminos de energ\u00eda yang o yin.<br \/>\nDurante los m\u00e1s de veinte a\u00f1os que hace que dirijo esta experiencia ritual, llamada Taller de lo Masculino y de lo Femenino, han pasado temporadas de diversa \u00edndole, lo que me permite tener una visi\u00f3n longitudinal. Durante los primeros a\u00f1os, el taller fue bien acogido, ven\u00edan numerosos j\u00f3venes y personas maduras heterosexuales y tambi\u00e9n homosexuales, todos descubr\u00edan c\u00f3mo funciona el propio y el otro sexo, a trav\u00e9s de su experiencia perd\u00edan el miedo a compartir la intimidad. En el taller-rito se pone de manifiesto que todos y todas tenemos una herida parecida aunque vista desde perspectivas diferentes. Se descubre el verdadero sentido de \u201ccomplementarse\u201d.<br \/>\nA\u00f1os m\u00e1s tarde, a finales del siglo XX e inicios del XXI, recib\u00ed varios escritos y llamadas de feministas furibundas que criticaban el taller y me tildaban de retr\u00f3grado, patriarcal, machista y otros adjetivos tan amables como \u00e9stos. Durante algunos a\u00f1os, como fen\u00f3meno paralelo, baj\u00f3 claramente la asistencia masculina que a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda sido equivalente a la femenina. Desde hace poco, los talleres se llenan de nuevo y ahora hay numerosos j\u00f3venes que andan perdidos en este \u00e1rea fundamental de la vida, j\u00f3venes que se apuntan al carro de la homosexualidad, de la metrasexualidad, de la asexualidad o de lo que sea por moda y porque est\u00e1n realmente perdidos.<\/p>\n<p>\u2014II\u2014<br \/>\nSi observamos los sistemas familiares, salta a la vista el descuartizamiento de la familia tradicional, donde cada uno de los factores psicol\u00f3gicos fundamentales estaba presente de mejor o peor manera, pero presentes: el padre y la madre, los abuelos y las abuelas. Seg\u00fan la ONG Save the Children, en Espa\u00f1a actualmente hay 1.754.000 hogares formados por una madre o un padre solos y sus hijos, las denominadas familias monoparentales, y el 82% de ellas son familias encabezadas por una mujer y sus hijos.<br \/>\nEs decir, que cada vez m\u00e1s \u2014s\u00ed, va in crescendo\u2014 las familias muestran la triste realidad de la ausencia paterna, y esa carencia \u2014sea emocional, f\u00edsica o ambas\u2014 es la causa de numerosas consecuencias; entre otras, en la manera de ser y la psicolog\u00eda de los hijos, sean varones o mujeres. As\u00ed y de manera general, se puede afirmar que el padre ausente o el padre de personalidad d\u00e9bil es la causa de que los descendientes no logren desarrollar una identidad gen\u00e9rica, de que no desplieguen la habilidad para relacionarse de manera \u00edntima y positiva con los miembros de su propio sexo y del opuesto, y tambi\u00e9n es la causa de que los descendientes, una vez adultos, tengan serias dificultades para saber lo que quieren, hacia d\u00f3nde han de encaminar sus pasos y cu\u00e1l es su lugar en el mundo, ya que es el padre quien nos encara al mundo y nos da la bienvenida a \u00e9l. Esos descendientes suelen tener dificultades en todo aquello que implique poner l\u00edmites propios o a los dem\u00e1s. En dos frases: la misi\u00f3n b\u00e1sica de la energ\u00eda masculina en la familia y en el mundo es poner l\u00edmites en sentido constructivo, discriminar lo que me conviene de lo que no, discernir cu\u00e1l es mi camino del que no lo es, qui\u00e9n soy yo y qui\u00e9n es el otro o la otra, qu\u00e9 es m\u00edo y que es ajeno.<br \/>\nPor experiencia, s\u00e9 que no se puede culpar a la desintegraci\u00f3n de los sistemas familiares tradicionales \u2014por gigantesco que sea el fen\u00f3meno\u2014 como el factor causal de la crisis de masculinidad. Tampoco se puede cargar toda la responsabilidad en los hombres, ya que ellos son, a la vez, v\u00edctimas de esta crisis. Son distintas caras de un mismo fen\u00f3meno.<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde mirar? Hay que tener en cuenta dos factores que subyacen a la desintegraci\u00f3n de la familia y de una masculinidad madura. Para empezar, necesitamos tomar consciencia muy seriamente del desastre que ha sido la desaparici\u00f3n del proceso ritual para iniciar a los adolescentes en la masculinidad adulta. Y esta p\u00e9rdida ha sido la semilla de numerosos problemas actuales, no s\u00f3lo de la disoluci\u00f3n de la masculinidad. As\u00ed, y como afirman diversos autores como V. Turner, R. Rappaport o G.Bateson, la disoluci\u00f3n de los ritos inici\u00e1ticos o de transformaci\u00f3n est\u00e1 en la base de las drogadicciones y dem\u00e1s comportamientos compulsivos \u2014hacia el sexo, la tv y los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, hacia el trabajo, en la base de la ola populista y de la pol\u00edtica fascista que est\u00e1 ganando terreno en todo Occidente, de la p\u00e9rdida de l\u00edmites en los adolescentes\u2026 Este fen\u00f3meno cultural y psicol\u00f3gico se puede observar con claridad en las sociedades tribales, objeto de investigaci\u00f3n de numerosos antrop\u00f3logos del siglo XIX y XX.<br \/>\nEn aquellas sociedades, hoy pr\u00e1cticamente extintas, existen rituales cuidadosamente elaborados para ayudar a los adolescentes de la tribu a efectuar la transici\u00f3n de la pubertad a la masculinidad adulta, rituales para enmarcar el momento vital de cada persona, y para enmarcar los cambios en general. Durante el transcurso de los \u00faltimos dos siglos en Occidente \u2014y de manera acelerada durante los \u00faltimos sesenta a\u00f1os\u2014 casi todos los rituales orientados a delimitar y dar presencia a la vida y a los hombres, se han ido abandonando o se han deslizado por caminos menos energ\u00e9ticos, menos reales. Especialmente el cristianismo, pero no s\u00f3lo, los ha ido desactivando hasta convertirlos en meras ceremonias y en fen\u00f3menos folcl\u00f3ricos que podr\u00edamos llamar pseudo-iniciaciones.<br \/>\nAs\u00ed por ejemplo, la Reforma protestante y la Ilustraci\u00f3n francesa fueron dos grandes movimientos occidentales que tuvieron algo en com\u00fan: desacreditar los procesos rituales tradicionales. Una vez desactivada la experiencia ritual como proceso sagrado y regenerador, lo que queda es un mero ceremonial vac\u00edo del poder y de la tensi\u00f3n necesarios para lograr una aut\u00e9ntica transformaci\u00f3n de la consciencia. Al desconectarnos y desaparecer los verdaderos rituales, hemos liquidado los procesos a trav\u00e9s de los cuales hombres y mujeres lograban su identidad de g\u00e9nero de una manera profunda y madura, mejorando as\u00ed su modo de vida, delimitando con claridad y serenidad su papel en la sociedad, pudiendo vivir en una red social flexible a la vez que clara. En estos pueblos preindustrializados, y en t\u00e9rminos generales, se aceptaba la homosexualidad masculina \u2014y la femenina\u2014 sin mayor problema, se aceptaba que una cosa era la energ\u00eda psicol\u00f3gica fundamental que anima toda persona, y otra sus tendencias genitales, y que puede coincidir o no. Lo que hoy llamamos diferencia entre sexo y g\u00e9nero.<\/p>\n<p>\u2014III\u2014<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 sucede en una sociedad cuando se denigran los procesos rituales, a trav\u00e9s de los que las personas conforman su identidad, sus derechos y deberes sociales? En antropolog\u00eda lo denominamos \u2018anomia\u2019, se genera un estado an\u00f3mico, falto de normas internas que orienten la vida humana hacia una deseable armon\u00eda entre los objetivos y los medios para llegar a ellos.<br \/>\nEn el caso de los hombres \u2014tema del que estoy hablando hoy a pesar de mis digresiones\u2014, muchos de ellos no han sido jam\u00e1s iniciados en el mundo de la masculinidad adulta, o han tenido falsas iniciaciones que no han propulsado realmente su transici\u00f3n a la madurez, y lo que sucede es que, el hombre en cuesti\u00f3n, queda bajo un patr\u00f3n psicol\u00f3gico propio de la adolescencia. S\u00ed, estamos rodeados por hombres que viven, sienten y act\u00faan como adolescentes, y los s\u00edntomas se pueden advertir con facilidad. Por ejemplo, los comportamientos prepotentes y violentos contra los dem\u00e1s, sean hombres o mujeres; la pasividad y la debilidad para enfrentarse a las injusticias pr\u00f3ximas o a las crecientes injusticias de los Estados occidentales; la incapacidad para actuar de una forma efectiva, dr\u00e1stica y creativa resolviendo los problemas de la propia vida; la falta de compromiso consigo mismo y con los dem\u00e1s, e incluso la creciente incapacidad para engendrar. Todo ello obedece al patr\u00f3n adolescente en los hombres. Por otro lado, con frecuencia se observa la oscilaci\u00f3n entre dos extremos de conducta, tambi\u00e9n propia de la adolescencia: prepotencia frente a debilidad. Un hombre maduro nunca pega a una mujer ni agrede a los m\u00e1s d\u00e9biles, eso son s\u00edntomas de impotencia.<br \/>\nAdem\u00e1s de la extinci\u00f3n del proceso ritual orientado a la iniciaci\u00f3n masculina, existe otro factor que contribuye a la carencia de una identidad masculina madura. Este factor, usado de forma muy sesgada por el feminismo cr\u00edtico, es el patriarcado. Del patriarcado se habla mucho, mal y con muchos errores por falta de conocimiento.<br \/>\nEl patriarcado es una forma de organizaci\u00f3n social y cultural que ha existido en Occidente, y en la mayor parte del mundo, desde el segundo milenio a.C. hasta el presente. Las feministas repiten que la dominaci\u00f3n masculina a trav\u00e9s del patriarcado ha sido opresora y abusiva con las mujeres, tanto con las caracter\u00edsticas y las virtudes femeninas como con las mujeres mismas. En su radicalidad, algunas feministas afirman que la ra\u00edz de la masculinidad es la prepotencia, y que la conexi\u00f3n con Eros \u2014entendido por ellas como amor, sensualidad y amabilidad\u2014 proviene del lado femenino de la naturaleza humana. Olvidan que el dios hel\u00e9nico Eros era hombre, no mujer, y que este simple hecho deber\u00eda promover una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda que el mero atacar a los hombres por su actual falta de virilidad y por ser la imagen del patriarcado. No hay que obviarlo, hay much\u00edsimas mujeres patriarcales.<br \/>\nA pesar de lo acertadas que han sido algunas de estas expresiones y estudios feministas para la liberaci\u00f3n femenina de los estereotipos del patriarcado, la perspectiva en s\u00ed adolece de problemas de fondo.<br \/>\nEn primer lugar, el patriarcado no es la expresi\u00f3n de la masculinidad profunda y arraigada, ni de la virilidad madura, ya que la verdadera masculinidad no es prepotente ni agresiva, m\u00e1s bien lo contrario. Podemos afirmar que el patriarcado es la expresi\u00f3n de una masculinidad inmadura, es una expresi\u00f3n de la psicolog\u00eda del adolescente y, en cierto sentido, del asa negativa de la masculinidad. El patriarcado, en sentido riguroso, es la manifestaci\u00f3n de una psique masculina que se ha quedado atrapada en estratos inmaduros.<br \/>\nEn este sentido, el patriarcado \u2014repito que en sentido riguroso, no en el sentido que se est\u00e1 usando el t\u00e9rmino casi como insulto\u2014 es una agresi\u00f3n a la masculinidad madura, y lo es tanto como a la feminidad plena. Aquellos individuos que viven atrapados en las estructuras psicol\u00f3gicas y en la din\u00e1mica social del patriarcado no s\u00f3lo buscan dominar a las mujeres sino tambi\u00e9n a los hombres. El patriarcado se basa en el miedo profundo, en el miedo que sienten los hombres frente a las mujeres \u2014frecuent\u00edsimo\u2014, el miedo del adolescente ante el padre \u2014o ante el Estado, la polic\u00eda o Dios\u2014 y el miedo del var\u00f3n inmaduro puesto cara al mundo. Repito, los adolescentes temen a las mujeres y temen a los hombres de verdad.<br \/>\nEl hombre inmaduro \u2014el patriarcal\u2014 no puede aceptar con facilidad el desarrollo masculino completo de sus hijos ni de sus subordinados, ni tampoco el desarrollo completo de sus hijas ni de sus empleadas. Es la t\u00edpica historia del jefe de la oficina que no puede tolerar que sus subalternos sean tan buenos como son. Cuanto m\u00e1s hermosos, competentes y creativos sean los empleados, m\u00e1s incitan a los superiores jer\u00e1rquicos inmaduros, e incluso a sus iguales, a ser hostiles con ellos en lugar de aprovechar sus cualidades para bien de todos. Lo que realmente nos ataca, lo que realmente es peligroso, es la inmadurez humana, las personas que viven aterrorizadas por el avance de sus amigos, familiares o empleados en el camino que conduce hacia la masculinidad o la feminidad completa, por el camino que lleva a la realizaci\u00f3n de los potenciales humanos. \u00c9ste es el gran peligro actual porque los Estados y las corporaciones multinacionales quieren masas de gente inmadura \u2014e inculta\u2014 a la que manipular con poco esfuerzo: el miedo basta, y es f\u00e1cil asustar a una masa de gente. A la vez que han desaparecido los verdaderos ritos inici\u00e1ticos, nos hemos dejado robar el alma y la sensibilidad por estas estructuras sociales y econ\u00f3micas que rigen hoy la vida social.<br \/>\nRepito, el patriarcado es la expresi\u00f3n de lo que llamamos psicolog\u00eda del adolescente, no es una manifestaci\u00f3n ni de la esencia ni de la plenitud de los potenciales de la masculinidad madura. Esta afirmaci\u00f3n no es gratuita. Se sostiene sobre el estudio riguroso de los antiguos mitos, de las pr\u00e1cticas rituales y de los sue\u00f1os modernos.<\/p>\n<p>\u2014IV\u2014<br \/>\nTras examinar la r\u00e1pida feminizaci\u00f3n de la sociedad, de reflexionar sobre los cambios del papel de cada g\u00e9nero en nuestra sociedad y de su ajuste y desajuste a la naturaleza, de revisar a\u00f1os de pr\u00e1ctica en psicoterapia y de dirigir decenas de talleres sobre lo masculino y lo femenino\u2026 durante este tiempo he ido tomando consciencia de que algo vital est\u00e1 faltando en la vida interior de muchos hombres que acuden a los talleres y a mi consulta sin poder poner palabras a su malestar interno. Tras todo ello me atrevo a afirmar que lo que est\u00e1 faltando a los hombres no es una conexi\u00f3n adecuada con su dimensi\u00f3n femenina, como muchos psic\u00f3logos suponen \u2014en muchos casos, los hombres han sido y son avasallados por lo femenino\u2014, lo que est\u00e1 faltando es una conexi\u00f3n adecuada con la energ\u00eda masculina profunda e instintiva, con los potenciales de la virilidad madura. Desde el punto de vista de la etnopsicolog\u00eda, mi especialidad, \u00e9ste es el problema real de nuestras sociedades. La conexi\u00f3n consciente con los potenciales propios de la virilidad est\u00e1 bloqueada por el patriarcado mismo por un lado, y por la cr\u00edtica feminista a la poca masculinidad, por el otro. Estos hombres que sufren la falta de masculinidad madura del mundo actual no tienen donde agarrarse.<br \/>\nTal colosal bloqueo se debe a la falta de un rito o proceso de iniciaci\u00f3n, de una experiencia significativa y transformadora en sus vidas, mediante la cual podr\u00edan haber desplegado una manera de ser propia de la virilidad madura.<br \/>\nComo afirman R. Moore y D. Gillette, mientras esos hombres buscaban su propia experiencia de la energ\u00eda masculina a trav\u00e9s de la meditaci\u00f3n, la creatividad y de lo que los psic\u00f3logos junguianos denominan la imaginaci\u00f3n activa, descubrieron que a medida que iban nutriendo el contacto con los arquetipos interiores de una masculinidad real, iban abandonando el patr\u00f3n patriarcal y otras pautas de conducta, pensamiento y sentimiento que resultaban hirientes. Tales hombres deven\u00edan fuertes, realmente centrados y creativos para ellos mismos y para los dem\u00e1s, sanando su relaci\u00f3n con hombres y mujeres.<br \/>\nEn la tremenda crisis de la masculinidad que vivimos, no necesitamos \u2014como creen algunas feministas\u2014 menos poder masculino. Al rev\u00e9s, necesitamos m\u00e1s poder y m\u00e1s energ\u00eda de una masculinidad madura. Es necesario dar m\u00e1s espacio a una psicolog\u00eda del hombre y conseguir una sensaci\u00f3n de tranquilidad respecto del poder masculino, de tal manera que no sea preciso actuar como hombres dominantes y agresivos.<br \/>\nEn el mundo patriarcal, hay excesivos ataques contra lo masculino, as\u00ed como una irrespetuosa reacci\u00f3n feminista contra el patriarcado y contra todo lo viril. La cr\u00edtica feminista, cuando no es inteligente, deteriora a\u00fan m\u00e1s la aut\u00e9ntica masculinidad, ya bastante sitiada por el propio patriarcado. Muchos hombres psicol\u00f3gicamente maduros sienten verg\u00fcenza ante las manifestaciones propiamente patriarcales y las combaten, sin ponerse por ello al lado de las feministas que tambi\u00e9n los atacan.<br \/>\nEs probable que jam\u00e1s haya existido un per\u00edodo hist\u00f3rico en el que la masculinidad madura y la feminidad madura hayan sido consciente y adecuadamente educadas. No lo puedo afirmar a ciencia cierta \u2014aunque s\u00ed lo creo tras revisar 96 modelos cuturales diferentes\u2014, que nunca ha existido el matriarcado en forma rigurosa, tal y como se entiende este vocablo en antropolog\u00eda y como se estudia el patriarcado. Pero de lo que s\u00ed estoy seguro es de que la virilidad madura no est\u00e1 de moda en la actualidad, ni se la nutre con valores y modelos adecuados. Por ello, m\u00e1s que nunca es necesario aprender a amar y ser amados por el hombre maduro.<br \/>\nLos hombres debemos aprender a valorar y a hacer respetar el aut\u00e9ntico poder y potencia masculinos, por nuestro bien como hombres, por las relaciones con los dem\u00e1s y por el bien de las mujeres. Porque lo masculino y lo femenino son caras de una misma moneda y si una cara est\u00e1 torcida, la otra inexorablemente tambi\u00e9n lo est\u00e1.<br \/>\nY yendo a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, podemos afirmar que la crisis de la masculinidad madura se integra en la crisis de supervivencia que enfrentamos como especie. Nuestro mundo inestable y peligroso, donde los l\u00edmites se han disuelto por inter\u00e9s y beneficio del consumismo \u2014los pescadores en r\u00edo revuelto\u2014, necesita urgentemente hombres maduros y mujeres maduras para que la especie sobreviva.<br \/>\nEn nuestras sociedades no existe una experiencia ritual y globalmente aceptada capaz de regenerar al adolescente y ayudarlo a que, del rito, resurja un ser orientado hacia una psicolog\u00eda del hombre maduro, no existe. De ah\u00ed mi inter\u00e9s en ofrecer ritos actuales que cumplan esta funci\u00f3n, as\u00ed sea con una minor\u00eda de hombres que acuden a ellos \u2014tengo la esperanza de la piedra tirada al centro del lago que produce ondas por toda la superficie del agua. Dada esta carencia, cada persona debe desenvolverse sola, sin ayuda ni apoyo de otras, para llegar a las fuentes profundas de la energ\u00eda masculina. Y lo mismo se puede afirmar respecto de las mujeres: una realidad es el feminismo y otra la feminidad, a veces coinciden y a veces no. Y tambi\u00e9n las mujeres deben aprender a desarrollar su parte masculina, aunque sea secundaria en su naturaleza. Al igual que los hombres, ellas deben encontrar la manera de conectar con esas fuentes de poder interior. Si el hombre occidental medio no consigue reencontrar la energ\u00eda de lo masculino y desarrollar las conductas protectoras y no patriarcales que derivan de ello, es muy probable que la amenaza de auto aniquilaci\u00f3n que ondea sobre la especie humana se cumpla.<br \/>\nJ.M\u00aa Fericgla<\/p>\n<p class=\"has-text-align-center\">_______________________<\/p>\n<p><strong>Pr\u00f3ximas actividades de la Fundaci\u00f3 J.M\u00aa Fericgla<\/strong>:<\/p>\n<p>Taller vivencial para CULTIVAR Y RENOVAR LO MASCULINO Y LO FEMENINO DENTRO DE TI. Dirigido por Dr. Josep M\u00aa Fericgla y Laura Serra. <strong>5 d\u00edas, 2 sesiones de Respiraci\u00f3n Holor\u00e9nica<\/strong> por participante.<\/p>\n<p>Mi\u00e9rcoles 1 a domingo 5 de Mayo de 2024 en el campus Can Benet Vives.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"oZEDAMWbZN\"><p><a href=\"https:\/\/josepmfericgla.org\/actividades\/talleres-vivenciales\/masculino-femenino\/\">Taller para renovar y cultivar lo masculino y lo femenino dentro de ti<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abTaller para renovar y cultivar lo masculino y lo femenino dentro de ti\u00bb \u2014 Fundaci\u00f3n Josep M\u00aa Fericgla\" src=\"https:\/\/josepmfericgla.org\/actividades\/talleres-vivenciales\/masculino-femenino\/embed\/#?secret=l6h93rMZIg#?secret=oZEDAMWbZN\" data-secret=\"oZEDAMWbZN\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><strong>Experimenta los impulsos esenciales de lo masculino y de lo femenino<\/strong>, tanto en hombres como en mujeres y descubre c\u00f3mo act\u00faan los <strong>arquetipos inconscientes<\/strong> desde nuestro interior.<\/p>\n<p>Buscamos establecer <strong>relaciones limpias, valientes, sinceras, creativas y respetuosas<\/strong> entre hombres y mujeres, sin confusiones, ni dependencias. La nueva masculinidad y la nueva feminidad piden escuchar la armoniosa naturaleza que llevamos dentro.<\/p>\n<p>Inscr\u00edbete hoy en info@etnopsico.org \/ 937 691 936.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014I\u2014 Un joven shuar se formul\u00f3 una pregunta: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los grandes hombres? \u00bfA\u00fan quedan verdaderos hombres?\u201d. El joven se refer\u00eda a los hombres maduros, seguros de s\u00ed mismos, sabios y tolerantes, tal como describen a sus ancestros las narraciones antiguas y los relatos de antrop\u00f3logos. Otro joven, esta vez europeo, se hizo una pregunta&#8230; <\/p>\n<div class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/2018\/03\/20\/dia-de-la-mujer-y-dia-del-padre-o-donde-estan-los-hombres\/\">Leer M\u00e1s<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1010,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007"}],"collection":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1007"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2544,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions\/2544"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}