{"id":747,"date":"2017-10-03T11:09:36","date_gmt":"2017-10-03T11:09:36","guid":{"rendered":"https:\/\/josepmfericgla.wordpress.com\/?p=747"},"modified":"2017-10-03T11:09:36","modified_gmt":"2017-10-03T11:09:36","slug":"la-experiencia-sagrada-en-occidente-hoy-una-ciencia-para-minorias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/2017\/10\/03\/la-experiencia-sagrada-en-occidente-hoy-una-ciencia-para-minorias\/","title":{"rendered":"La experiencia sagrada en Occidente hoy, una ciencia para minor\u00edas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#800000;\">La experiencia sagrada en Occidente hoy,\u00a0una ciencia para minor\u00edas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">Josep M\u00aa Fericgla<br \/>\nDr. en antropolog\u00eda cultural<br \/>\nSocietat d\u2019Etnopsicologia Aplicada<br \/>\nFundaci\u00f3 J.M\u00aa Fericgla<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\">Conferencia impartida dentro del ciclo La ciencia del cultivo del mundo interno.<br \/>\n26 de septiembre de 2017, Casa del T\u00edbet, Barcelona.<\/p>\n<hr \/>\n<p>I<\/p>\n<p>Se calcula que actualmente, y a pesar de la presi\u00f3n unificadora de la globalizaci\u00f3n, hay unas 10.000 religiones diferentes en el mundo. Por su lado, la arqueolog\u00eda nos informa de que el ser humano realiza pr\u00e1cticas propiamente religiosas relacionadas con la b\u00fasqueda de la experiencia sagrada desde hace unos 6.000 a\u00f1os, por ejemplo en la cultura\u00a0Jarmo de la \u00e9poca neol\u00edtica (6700\u00a0a.C.), y en la cultura Hassuna-Samarra\u00a0(5500\u00a0a.C.)\u00a0que se dio en el\u00a0Calcol\u00edtico\u00a0o Edad del cobre, as\u00ed como en la cultura El Obeid\u00a0(5000\u00a0a.C.) y en Uruk (4000 a.C.). Por otro lado, se han descubierto restos de pr\u00e1cticas funerarias de hace 40.000 a\u00f1os y probablemente m\u00e1s, que si bien no contienen restos incuestionables de pr\u00e1cticas religiosas no es descabellado inferir que los ritos funerarios tej\u00edan alguna suerte de relaci\u00f3n de los humanos vivos con el m\u00e1s all\u00e1, con el mundo de lo sagrado. Es decir que, como ha puesto de relieve la antropolog\u00eda, la predisposici\u00f3n del ser humano hacia la religi\u00f3n, hacia las b\u00fasqueda de experiencias sagradas y hacia las creencias religiosas es la fuerza m\u00e1s poderosa y compleja de la mente humana. Es inseparable de la nuestra naturaleza y se suele aceptar que la diferencia fundamental que hay entre los seres humanos y el resto de animales es la religi\u00f3n y el lenguaje complejo abstracto.<\/p>\n<p>Dicho esto, descubrimos que hay bastantes v\u00edas para acercarse a la reflexi\u00f3n sobre la experiencia de lo sagrado. Podemos hablar de ello desde la perspectiva m\u00edstica, simb\u00f3lica, desde la historia de las religiones, desde los chamanismos ind\u00edgenas, incluso desde la \u00f3ptica psicol\u00f3gica y psicopatol\u00f3gica. Hoy tratar\u00e9 el tema desde mi especialidad base, la antropolog\u00eda cultural, proponiendo una visi\u00f3n de la experiencia sagrada en el mundo occidental actual y de las dificultades que hay que vencer para alcanzarla.<\/p>\n<p>Me gusta entrar en el tema de mis conferencias y clases planteando algunas preguntas que me inspiran y acotan el camino a seguir. Nuestra consciencia del mundo se expande y aumenta cuando nos planteamos interrogantes. As\u00ed, me pregunto \u00bfQue es la <em>experiencia sagrada<\/em>? \u00bfC\u00f3mo se relaciona tal estado del alma con la espiritualidad y la religi\u00f3n? \u00bfSe trata de una experiencia ajena a las estructuras religiosas aunque \u00e9stas se la hayan apropiado, o no? \u00bfTodo ser humano tiene acceso potencial a la experiencia sagrada, sea cual sea su cultura y creencias? \u00bfC\u00f3mo hay que prepararse y d\u00f3nde es posible buscar tal experiencia genuina, o sucede de forma espont\u00e1nea? \u00bfSe puede alcanzar siguiendo las indicaciones de cl\u00e1sicos textos religiosos o de modernos libros de autoayuda que, a menudo, ocupan el mismo lugar? \u00bfSiempre ha habido tanto inter\u00e9s como el que hay actualmente a juzgar por la oferta? \u00bfPor qu\u00e9 parece no haber m\u00edsticos inspirados en la moderna sociedad de consumo?<\/p>\n<p>El gran investigador y famoso historiador de las religiones Mircea Eliade, en los a\u00f1os 60 del siglo XX escribi\u00f3: \u00abEs una l\u00e1stima que no dispongamos de un t\u00e9rmino m\u00e1s preciso que el de <em>religi\u00f3n<\/em> para expresar la experiencia de lo sagrado. Con todo \u2014dec\u00eda Eliade\u2014, a\u00fan puede ser un t\u00e9rmino \u00fatil con tal de que recordemos que no implica necesariamente una creencia en Dios, ni en dioses o esp\u00edritus, sino que se refiere a la experiencia de lo sagrado y que, por tanto, est\u00e1 relacionada con la consciencia de un mundo real y significativo que est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con el descubrimiento de lo sagrado\u00bb. (\u201cL\u2019exp\u00e9rience du sacr\u00e9 selon Mircea Eliade\u201d, en <em>Etudes<\/em>, 360 (1984) 789-801) .<\/p>\n<p>Hay un elemento importante que destaca en esta reflexi\u00f3n de M. Eliade. Me refiero a que lo sagrado <em>es una experiencia<\/em>, no es una lecci\u00f3n, ni una religi\u00f3n, ni una liturgia ni un dogma de fe. Es a trav\u00e9s de la experiencia de lo sagrado como el esp\u00edritu humano capta la diferencia entre lo que se le revela como real, poderoso, rico de significado y con un sentido perenne, y la dimensi\u00f3n de lo que parece real pero que es insubstancial y est\u00e1 desprovisto de las cualidades de lo real. Es decir, de aquello que es ca\u00f3tico, impermanente y que est\u00e1 sujeto a apariciones y desapariciones fortuitas y sin sentido: del mundo fenomenol\u00f3gico.<\/p>\n<p>El mundo de hoy se ha llenado de dispositivos y de servicios que prometen experiencias de todo tipo. Los coches, los ordenadores, la ropa\u2026 incluso el simple hecho de comer en un restaurante se asocia a una <em>experiencia inolvidable<\/em> (\u201cten la experiencia Mercedes Benz\u201d, o \u201cexperimenta tal iPhone de Appel en tus manos\u201d) y la atenci\u00f3n se aparta del simple producto o servicio que se vende. A la vez que la b\u00fasqueda de experiencias asociadas a los productos que llenan el mercado global \u2014en que s\u00f3lo cuentan los beneficios econ\u00f3micos\u2014, tambi\u00e9n se observa un genuino despertar espiritual de personas que anhelan la experiencia sagrada, trascendente y real, que buscan dar un sentido a su existencia, aunque no siempre sepan d\u00f3nde buscarlo y que es necesario encontrar gu\u00edas responsables que conozcan el camino hacia tal experiencia: es de los pocos estados de consciencia que no se puede conseguir siguiendo indicaciones on-line.<\/p>\n<p>Este es el nuevo y grave peligro que acecha al Occidental medio: las leyes de la mercadotecnia incluyen la experiencia sagrada entre los productos que se pueden comprar en el supermercado global en que se ha convertido nuestro mundo y, a menudo, tales ofertas consiguen enga\u00f1ar a personas empe\u00f1adas en tal b\u00fasqueda quienes, tras una o varias experiencias fallidas, se sienten desenga\u00f1as y abandonan la llamada interior en medio del des\u00e1nimo y hasta hundidas en una depresi\u00f3n. Anta\u00f1o, las personas conoc\u00edan por tradici\u00f3n los lugares en los que se captaba la fuerza de lo numinoso y la sab\u00edan distinguir gracias su propia percepci\u00f3n. No importaba que fuera en un templo sagrado o una cascada de agua, reconoc\u00edan la fuerza del Numen all\u00ed donde se manifestara y no la confund\u00edan con las im\u00e1genes santas de un templo ni con los s\u00edmbolos religiosos cualesquiera que fuesen.<\/p>\n<p>En este sentido, para comprender lo sagrado en su propia especificidad, hay que seguir dos pasos. Por un lado, es necesario reconocer la experiencia sagrada como una forma de consciencia: los humanos no <em>tenemos experiencias <\/em>venidas de fuera<em>,<\/em> aunque esta sea la forma habitual de concebirlo y de expr\u00e9salo (\u2018oh, que maravillosa fiesta la de anoche \u00a1fue una experiencia sensacional!\u2019), sino que transitamos por numerosos estados de consciencia a los que llamamos <em>experiencias<\/em> pero que, como dice la oraci\u00f3n del Ser: \u00abSon las aparentes relaciones con los dem\u00e1s las que te permiten conocerte a ti mismo, en tu propia experiencia. S\u00f3lo existe una relaci\u00f3n, es la relaci\u00f3n contigo mismo o contigo misma, los otros y los acontecimientos exteriores podr\u00edamos decir que son \u00e1ngeles y milagros convocados por ti en tu camino a la realizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En segundo lugar, comprender lo sagrado en su propia especificidad implica que s\u00f3lo se puede aprehender a partir de lo sagrado mismo, tomando la propia experiencia como punto de referencia. No hay m\u00e1s. La experiencia sagrada se explica a s\u00ed misma, sl resto son liturgias siempre discutibles. En este sentido, con los signos religiosos o espirituales que se refieren a la experiencia de lo absoluto sucede algo similar a lo que sucede con ciertas obras de arte, que tienen una forma de ser propia. Digamos que existen en su propio nivel de referencia y exigen ser comprendidas a partir de \u00e9l y s\u00f3lo desde \u00e9l. Estoy recordando, por ejemplo, la cr\u00edptica pintura de Joan Mir\u00f3, la de Antoni Tapies o la m\u00fasica de Bach: s\u00f3lo pueden comprenderse a partir de ellas mismas. O uno <em>entra<\/em> en el mundo y en la experiencia que se ofrece a trav\u00e9s de ellas y lo vive, o no entra ya que s\u00f3lo se explican a trav\u00e9s de ellas mismas, no hay m\u00e1s. Es el mismo principio que est\u00e1 en la base de la hermen\u00e9utica de los s\u00edmbolos de lo sagrado.<\/p>\n<p>En este sentido, el hecho de comprender los s\u00edmbolos y datos sagrados como una forma de consciencia implica que se trata de factores determinantes en la toma de consciencia que las personas hacen de s\u00ed mismas, en tanto que seres humanos. Es decir, el <em>homo religioso<\/em> que busca la experiencia sagrada es un ser humano que busca su totalidad, que busca su integridad; es el ser que, por una parte reconoce en la experiencia sagrada la dimensi\u00f3n esencial desde la que todo lo que existe viene y permanece en la vida y, por otra parte, comprende su propia existencia como ser vivo en relaci\u00f3n con la fuente de toda energ\u00eda vital y de toda realidad. La experiencia sagrada nos conduce al origen de todo lo que tiene alg\u00fan sentido para los humanos. Podemos decir, por tanto, que el sentido y la experiencia de lo sagrado es propiamente la consciencia de sentirse pertenecer a una totalidad de la que ser humano recibe el sentido para ser quien es y, por este motivo, constituye una forma o estructura de consciencia no un dogma religioso del pasado ni del futuro.<\/p>\n<p>Dicho en otras palabras, el ser humano experimenta la medida exacta de su ser cuando vive situaciones l\u00edmite y ah\u00ed es donde se descubre a s\u00ed mismo en un universo que le sobrepasa por todas partes. Entonces sabe que no tiene otro camino que entregarse a ese mundo que le sobrepasa, que debe aceptar y someterse al tiempo y a la muerte para conocer el origen y el final de su vida. En general, a estas situaciones l\u00edmite que nos ponen en brazos de la fuerza incomprensible del cosmos las llamamos experiencias sagradas o experiencias cumbre en terminolog\u00eda de la psicolog\u00eda humanista.<\/p>\n<p>Hay otro t\u00e9rmino al que recurro en ciertas ocasiones, me refiero a la palabra <em>numinoso<\/em>, a la experiencia de lo numinoso, que no todo el mundo est\u00e1 capacitado para reconocer y sostener.<\/p>\n<p><em>Numinoso <\/em>es un t\u00e9rmino que tras ser usado durante la primera mitad del siglo XX casi ha ca\u00eddo en el olvido, pero es un t\u00e9rmino muy preciso. Surge del vocablo lat\u00edn <em>Numen<\/em> y se refiere al sentido trascedente y de inmanencia que hab\u00eda en los lugares y en los s\u00edmbolos sagrados. En su sentido original en lat\u00edn, Numen se refer\u00eda a la manifestaci\u00f3n perceptible de poderes divinos y significa la presencia misteriosa, fascinante, unificadora, sagrada y m\u00e1gica que hab\u00eda y hay en algunos lugares, que se manifiesta en ciertos momentos y que est\u00e1 en algunos s\u00edmbolos cargados de esta fuerza cuya experiencia es la base misma de la religi\u00f3n. Ante la presencia de lo numinoso y de lo sagrado, el ser humano est\u00e1 ante un misterio tremendo y fascinante. El te\u00f3logo protestante alem\u00e1n\u00a0Rudolf Otto, fue quien populariz\u00f3 la palabra (en <em>Das Heilige<\/em>, \u00abLo santo\u00bb, 1917),\u00a0utiliz\u00e1ndola\u00a0para describir al Ser sagrado supremo a quien todas las religiones intentan conocer, y cuya experiencia gener\u00f3 el primer sentimiento religioso. R. Otto define lo numinoso como una \u00abexperiencia no-racional y no-sensorial, un presentimiento cuyo centro principal e inmediato est\u00e1 fuera de la identidad\u00bb. Aunque el origen de la palabra latina no indica una fase pre-te\u00edsta basada en la presencia del numen en la cultura romana, es f\u00e1cil imaginar que la experiencia de lo sagrado y su b\u00fasqueda precedi\u00f3 al Imperio romano en las cultura cham\u00e1nicas y animistas.<\/p>\n<p>Antiguamente, la gente dispon\u00eda de templos, mezquitas, santuarios, cuevas o saltos de agua dedicados a la conexi\u00f3n con lo numinoso, eran lugares donde la presencia de lo sagrado se manifestaba de manera perceptible para el ser humano. La sociedad reconoc\u00eda tales espacios, que en ciertas tradiciones se denomina \u2018lugares calientes\u2019, y eran respetados incluso por los gobernantes de toda tendencia.<\/p>\n<p>En este mismo sentido, tambi\u00e9n eran respetados los ritos en los que se buscaba la experiencia sagrada y se reconoc\u00eda el papel nuclear que jugaban las substancias ente\u00f3genas a veces llamadas visionarias, como potencial propulsor de la experiencia de lo sagrado. As\u00ed, por ejemplo, Marco Tulio Cicer\u00f3n (106-43 a.C.), defensor del estoicismo y uno de los m\u00e1s grandes e influyentes pol\u00edticos y escritores de la Rep\u00fablica Romana, escribi\u00f3: \u00ab&#8230;entre las muchas cosas divinas y excepcionales que ha producido vuestra Atenas como contribuci\u00f3n a la vida humana, no hay nada mejor que esos misterios [en referencia a los ritos eleusinos]. A trav\u00e9s de ellos hemos pasado de una vida salvaje y rudimentaria al actual estado de la humanidad, nos hemos civilizado. Llamamos a estos misterios iniciaci\u00f3n, cuando en realidad con ellos hemos aprendido los fundamentos de la vida que nos permiten captar no solo la base sobre la cual vivir con alegr\u00eda, sino tambi\u00e9n morir con una esperanza mejor\u00bb (<em>De Legibus<\/em>, 2.14.36).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pol\u00edtico occidental actual escribir\u00eda un fragmento como \u00e9ste, en reconocimiento de lo que aportan a la vida humana las substancias ente\u00f3genas o psic\u00f3pticas y los ritos sagrados de otros pueblos? La respuesta es f\u00e1cil, probablemente ninguno.<\/p>\n<p>Como es bien sabido, los misterios eleusinos eran ritos de paso mediante los cuales, y a lo largo de veinticinco siglos, los griegos cl\u00e1sicos buscaron la experiencia ext\u00e1tica dentro de un estricto marco cultural y propulsada por un ente\u00f3geno conocido como <em>Kykeon <\/em>(ver \u00abMixing the\u00a0<em>Kykeon<\/em>\u00ab,\u00a0en <em>ELEUSIS: Journal of Psychoactive Plants and Compounds<\/em>, Nueva Serie n\u00ba 4, 2000; y ver WASSON <em>et al.,<\/em> 1980). Los posteriores romanos reconocieron durante varios siglos m\u00e1s los templos y la validez de las pr\u00e1cticas ext\u00e1ticas atenienses para buscar la presencia y la experiencia de lo numinoso.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda se hace no solo necesario, sino urgente, buscar y reconocer de nuevo lugares apropiados por su energ\u00eda tel\u00farica, por el silencio y la naturaleza que los rodea \u2014como se ha hecho desde tiempos inmemoriales\u2014 y construir instalaciones adecuadas para albergar las personas que buscan la experiencia de lo absoluto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Llegados a este punto de la exposici\u00f3n, cabe plantearse otra pregunta. En el occidental medio de hoy se observa una necesidad urgente para experimentar y reencontrarse con lo numinoso, necesidad explicitada por parte de numerosos individuos que reconocen sentirse desorientados, solos y vac\u00edos rodando entre las estanter\u00edas del mercado de la espiritualidad y dando lugar a que numerosos oportunistas hagan su agosto. Si bien todo ello es obvio: \u00bfQue problemas nos alejan hoy de la verdadera experiencia sagrada, hasta hacer que se convierta en una forma de consciencia tan ins\u00f3lita como anhelada y s\u00f3lo al alcance de una minor\u00eda?<\/p>\n<p>Por otro lado, cabe recordar que siempre ha sido una experiencia de minor\u00edas \u2014no todos los griegos hel\u00e9nicos acud\u00edan a los ritos mist\u00e9ricos de su \u00e9poca\u2014, minor\u00edas que, a partir de tal experiencia, han sabido construir un discurso religioso y transmitir un sentido trascendente de la vida humana a sus cong\u00e9neres, minor\u00edas que han mostrado el camino ext\u00e1tico a otros en calidad de reconocidos maestros, m\u00edsticos, gur\u00faes, sheijs o chamanes.<\/p>\n<p>Esta misma pregunta puede ser formulada en un sentido m\u00e1s general: \u00bfCu\u00e1les son los conflictos m\u00e1s obvios en el mundo contempor\u00e1neo que no se pueden resolver si no es trav\u00e9s de la experiencia sagrada? \u00bfCu\u00e1les son las condiciones para acceder tal experiencia?<\/p>\n<p>El primer y gran obst\u00e1culo actual para contactar con lo numinoso, para tener la experiencia de lo eterno, es la desaparici\u00f3n de los ritos inici\u00e1ticos, la volatizaci\u00f3n de la iniciaci\u00f3n, y \u00e9sta es justamente la gran diferencia entre el mundo actual y el mundo tradicional. Los ritos inici\u00e1ticos han desaparecido de nuestro mundo y no nos damos cuenta del desastre que esto representa. Me recuerda el conocido m\u00e9todo que tienen los <em>m\u00e1habat<\/em> de India para domar elefantes: cuando el animal es un cachorro atan una de sus patas a una estaca clavada en el suelo. El peque\u00f1o elefante trata in\u00fatilmente de librarse de la atadura, y tira y tira hasta que llega el d\u00eda en que se rinde y deja de tirar, se conforma con quedarse quieto y ah\u00ed crece. Cuando el elefante llega a adulto tiene una fuerza tremenda y podr\u00eda arrancar la estaca de un simple tir\u00f3n, pero los <em>m\u00e1habat <\/em>saben que es suficiente con atar una cadena a una de las patas del elefante para que el animal no se marche. No sabe lo que podr\u00eda hacer de estar libre y esto cambia por completo su vida: deja de buscar pareja aunque la naturaleza le estimule el celo, y ni se le ocurre recorrer nuevos territorios llenos de comida fresca aceptando la alimentaci\u00f3n que le dan. As\u00ed estamos en Occidente en referencia a la experiencia sagrada que abre las compuertas a la percepci\u00f3n de la verdadera realidad.<\/p>\n<p>Las iniciaciones vinculan el ne\u00f3fito a una tradici\u00f3n que tanto tiene contenidos esot\u00e9ricos como exot\u00e9ricos y simb\u00f3licos, lo convierten en heredero de una cadena humana que a menudo proviene de una insondable profundidad temporal que da sentido a su existencia por medio de ense\u00f1arle c\u00f3mo, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo entender la experiencia sagrada o numinosa, a pesar de que la experiencia de la fuerza del Numen en s\u00ed misma es misteriosa y no depende en nada de todo ello.<\/p>\n<p>Como afirmaba el soci\u00f3logo y fil\u00f3sofo franc\u00e9s muerto en 2007\u00a0Jean Braudillard, el ni\u00f1o no iniciado s\u00f3lo ha nacido biol\u00f3gicamente. Para convertirse en un ser social debe pasar por una experiencia inici\u00e1tica de muerte y renacimiento, y as\u00ed, a trav\u00e9s de la iniciaci\u00f3n, es como el individuo adquiere su verdadera identidad individual y grupal, incluso es as\u00ed como asume los roles que, en muchos sentidos, son el correlato externo de su identidad.<\/p>\n<p>La abolici\u00f3n de los procesos inici\u00e1ticos es un fen\u00f3meno psicol\u00f3gica y cultural relativamente reciente y local, algo que se constri\u00f1e a la cultura occidental contempor\u00e1nea. No obstante y, a pesar de su importancia imposible de exagerar, con pocas excepciones (como L. Zoja o M. Eliade) no se ha escrito nada sobre sus consecuencias. Tengo el pleno convencimiento de que la actual anomia colectiva y el desorden individual que se manifiestan en que la cuarta parte de la poblaci\u00f3n occidental est\u00e1 diagnosticada de depresi\u00f3n, tienen una de sus causas m\u00e1s definitivas en la desaparici\u00f3n de los ritos inici\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Una terrible consecuencia directa del desvanecimiento de las iniciaciones se observa en el hecho de que las personas buscan fuera de ellas lo que realmente tienen dentro. Buscan la experiencia sagrada en el consumo de ciertas drogas, en la sobre estimulaci\u00f3n ambiental, en los agobiantes dispositivos que impone la sociedad de consumo para atrapar nuestra atenci\u00f3n y mantenerla fija en objetos externos a nosotros. Las personas buscan lo sagrado en los dem\u00e1s, en el sexo, en los cursillos de fin de semana anunciados como de desarrollo humano cuando la mayor\u00eda favorece un mayor ensimismamiento, lo buscan en grupos esot\u00e9ricos, en internet, incluso en el deporte. Fuera del propio individuo.<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o que una sociedad que ha sido despojada de los ritos inici\u00e1ticos que permiten la regeneraci\u00f3n vital, tambi\u00e9n haya aniquilado la muerte del panorama cotidiano, la rechace y maquille los cad\u00e1veres para disimular su naturaleza. Ambos rechazos \u2014a la muerte y a la iniciaci\u00f3n\u2014 pertenecen al mismo \u00e1mbito inconsciente, natural y numinoso del ser humano. Las iniciaciones pon\u00edan a los humanos en contacto tanto con lo sagrado como con la muerte ya que era por medio de la muerte que se daba la iniciaci\u00f3n, y toda iniciaci\u00f3n, a su vez, implica un morir para renacer y regenerarse.<\/p>\n<p>Tampoco es casualidad que, a la vez que estamos viendo un lento resurgir del inter\u00e9s por la muerte y por lo que pueda suceder despu\u00e9s, se descubre un resurgir del inter\u00e9s por la experiencia sagrada.<\/p>\n<p>Llegados este punto cabe plantearse otra pregunta: \u00bfD\u00f3nde se da hoy la posibilidad para experimentar el Numen? S\u00f3lo en la vida privada. La iniciaci\u00f3n real a la experiencia sagrada y el esfuerzo por cultivar los potenciales no productivos del ser humano se han encerrado en el reducido \u00e1mbito de las actividades personales y, adem\u00e1s de tal restricci\u00f3n, todos sufrimos una fuerte presi\u00f3n del patr\u00f3n consumista para desanimarnos a dedicar tiempo y energ\u00eda a este objetivo. A pesar del creciente n\u00famero de libros y actividades dirigidas al cultivo del mundo interno, cada d\u00eda queda menos tiempo para ello y vemos c\u00f3mo se va recortando la imprescindible libertad de acci\u00f3n. La vida del occidental medio cada d\u00eda resulta m\u00e1s agitada; el tiempo que hab\u00eda para dedicarlo a uno mismo, hoy lo ocupan los innumerables mensajes que llega a trav\u00e9s del tel\u00e9fono m\u00f3vil o del ordenador port\u00e1til, las ofertas de todo tipo y se ignora completamente la diferencia entre la dimensi\u00f3n sagrada y la profana. Incluso los templos, catedrales y lugares anta\u00f1o considerados espacios sagrados donde el individuo se refugiaba de lo profano buscando la experiencia de lo absoluto, hoy son atracciones para el turismo de masas y se cobra entrada para visitarlos, como en cualquier otro espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Actividades que hasta hace poco eran consideradas adecuadas para predisponernos a la experiencia sagrada, como la meditaci\u00f3n, la calma interior, la oraci\u00f3n o el control de la atenci\u00f3n, hoy se venden en forma de cursillos anunci\u00e1ndolas en tanto que pr\u00e1cticas adecuadas para ganar m\u00e1s dinero, para tomar mejores decisiones en el \u00e1mbito profesional y para mejorar la comunicaci\u00f3n en el seno de la empresa. Se trata de un entrenamiento dirigido al mundo de la empresa, despojado de todo sentido u objetivo sagrado. Es un producto de consumo m\u00e1s, en este caso para directivos.<\/p>\n<p>Desde antiguo se sabe que el trato con las dimensiones sagradas de la realidad exige ciertas condiciones, la primera de las cuales es una radical y universal renuncia preparatoria y purificadora, renuncia que en toda \u00e9poca ha consistido en alejarse de la vida y de los h\u00e1bitos cotidianos. A partir de los talleres que dirijo desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, talleres que buscan llenar el hueco dejado por los ritos inici\u00e1ticos, puedo afirmar que pocas personas est\u00e1n hoy dispuestas a renunciar, por ejemplo, a su tel\u00e9fono m\u00f3vil m\u00e1s all\u00e1 de 48 horas. La mayor\u00eda de ritos que se ofrecen hoy en el mercado de la espiritualidad no son verdaderos intentos de buscar y consolidar una experiencia profunda, sino que la mayor\u00eda meros juegos intelectuales acompa\u00f1ados de alguna sensaci\u00f3n f\u00edsica o emocional totalmente desactivados de contenido transformador. Estamos en un mundo insubstancial donde se buscan sensaciones, no verdaderas experiencias transformadoras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 factores o condiciones favorecer\u00edan la experiencia transpersonal en el Occidente de hoy? Desde una \u00f3ptica antropol\u00f3gica, har\u00eda falta que se cumplan diez condiciones para reinstaurar los ritos inici\u00e1ticos y, con ellos, el camino hacia la experiencia sagrada:<\/p>\n<ul>\n<li>En primer lugar est\u00e1 el actual patr\u00f3n cultural consumista que se opone frontalmente a la iniciaci\u00f3n y a la experiencia de lo numinoso. Es el peor enemigo. La iniciaci\u00f3n y la propia experiencia cumbre tienen como premisa universal la renuncia a los bienes materiales. Repito, <em>la experiencia numinosa es un estado de consciencia<\/em> y, por tanto, una experiencia relacionada exclusivamente con el mundo interior y con la muerte de todo impulso consumista que atrae la atenci\u00f3n y la energ\u00eda del sujeto fuera de \u00e9l mismo. El proceso de individuaci\u00f3n y la muerte significan radicalmente <em>no m\u00e1s consumo<\/em>. El consumismo conlleva la uniformizaci\u00f3n de la gente hasta niveles insospechados, y la sociedad consumista no permite el menor desv\u00edo del patr\u00f3n b\u00e1sico que focaliza la vida humana hacia el mundo externo, generando <em>sujetos exocentrados<\/em>. Es decir, personas cuya idiosincrasia y cuya cosmovisi\u00f3n sit\u00faan el centro del individuo fuera de s\u00ed mismo: todo lo bueno, interesante, emocionante, necesario y salvador viene de fuera, dentro del sujeto reside la oscuridad, la ignorancia y la dejadez hacia los propios impulsos, necesidades e intereses. En sentido contrario, la iniciaci\u00f3n y la experiencia sagrada genera <em>sujetos endocentrados<\/em>. Es decir, individuos cuyo foco de inter\u00e9s y cuya energ\u00eda y orientaci\u00f3n vital surgen de dentro de s\u00ed mismos, desplazando el objetivo vital del exterior hacia el desarrollo interior.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por otro lado, el consumismo estimula el patr\u00f3n man\u00edaco-depresivo al negar la muerte, el duelo, la contracci\u00f3n o la simple tristeza. A cambio, impone un modelo de crecimiento indefinido, un modelo de expansi\u00f3n sin l\u00edmites, cuando toda iniciaci\u00f3n exige contenci\u00f3n para poderse retener tras la experiencia ext\u00e1tica. Como afirma el psic\u00f3logo italiano Luigi Zoja (ver <em>Drugs, Addiction and Initiation: The Modern Search for Ritual<\/em>, Daimon Verlag, Suiza, 2000), el occidental actual vive de acuerdo al patr\u00f3n consumista y no es una persona que experimente estados de expansi\u00f3n de consciencia intercalados con esperas reflexivas, como es el acto sexual, sino que es un individuo que ha optado por una vida man\u00edaca, produciendo y consumiendo m\u00e1s y m\u00e1s, mucho m\u00e1s de lo que necesita. Y esto no es una mera actitud patol\u00f3gica sino que se ha convertido en modelo cultural y m\u00e9dico. Las formas m\u00e1s evidentes que ha tomado este modelo son el c\u00e1ncer que se expande hasta consumir todo el organismo del sujeto, y el toxic\u00f3mano que en lugar de renunciar aumenta su consumo fren\u00e9ticamente hasta la posible muerte. Por ello, ambos fen\u00f3menos despiertan en la gente la misma ambivalencia de horror y de fascinaci\u00f3n a la vez, porque son un modelo y una met\u00e1fora del consumismo que ha acabado con la experiencia sagrada al convertirla, para mucha gente, en otro producto m\u00e1s. Solo hay que dedicar unos minutos buscando por internet para encontrar <em>ofertas sagradas<\/em>: aqu\u00ed es f\u00e1cil y al alcance de todos los bolsillos, all\u00ed venden dos experiencias al precio de una, m\u00e1s all\u00e1 ofrecen una mayor cantidad y variedad de ente\u00f3genos al mismo precio que una sola dosis\u2026<\/p>\n<ul>\n<li>En segundo lugar, para que haya verdaderas iniciaciones es imprescindible la tutela y orientaci\u00f3n de maestros realmente capacitados y reconocidos por estructuras sociales conformadas durante largos periodos de tiempo y dentro de la cultura que participa de ello. La figura de tales gu\u00edas preceptores solo se puede dar en el seno de pueblos que reconozcan el valor de la regeneraci\u00f3n ritual como v\u00eda para acceder a condiciones superiores de consciencia, para desvelar las capacidades sutiles para las que el ser humano est\u00e1 potencialmente dotado. En Occidente hay muy pocos maestros que est\u00e9n conectados <em>con<\/em> y <em>en<\/em> alguna verdadera cadena inici\u00e1tica, y que puedan transmitir tal conexi\u00f3n. Por otro lado, es dif\u00edcil reconocerlos en el marem\u00e1gnum de falsos gu\u00edas que conforman el <em>circuito de los gur\u00faes blancos<\/em>.<\/li>\n<li>Adem\u00e1s, resulta que tales ritos inici\u00e1ticos \u2014m\u00e1s la experiencia de lo sagrado que deriva de ellos\u2014 requieren de un entorno cultural que no tenga una postura negativa frente a la muerte, que no la considere una simple batalla perdida por parte de la ciencia frente a la naturaleza. Analizando otras culturas, se observa que la iniciaci\u00f3n y la experiencia sagrada gozaban de un lugar destacado en aquellas sociedades en las que la muerte tambi\u00e9n ten\u00eda un puesto oficial destacado y respetado: T\u00edbet, Egipto, Mesopotamia, sociedades animistas\u2026<\/li>\n<li>En cuarto lugar cabe mencionar que para buscar la experiencia de lo sagrado es imprescindible que la sociedad sea simple. La vida de una persona ha de poder aislarse de la de sus vecinos y las fases de su vida tambi\u00e9n han de poderse aislar unas de otras. En otras palabras, el buscador de lo numinoso debe poderse aislar de los compromisos sociales durante el extenso periodo ritual, pero en las sociedades modernas hay muy poca libertad de movimiento. Todos estamos atrapados por numerosos compromisos y la libertad es solo relativa a cada \u00e1mbito. Por ejemplo, \u00bfpermitir\u00eda una empresa que sus empleados se ausenten unos meses para seguir un proceso inici\u00e1tico? Y suponiendo que la empresa lo permitiera, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda con el colegio de los ni\u00f1os? \u00bfY con el club de fin de semana, con la asociaci\u00f3n de vecinos o con la hipoteca que no podr\u00eda pagar durante ese tiempo? \u00bfPermitir\u00eda una sociedad compleja que las personas cambiaran radicalmente de identidad tras la iniciaci\u00f3n? En \u00c1frica subsahariana, por ejemplo, hay diversas etnias en las que las personas cambian de nombre tras cada iniciaci\u00f3n, y siguen varias a lo largo de su vida. \u00bfLo permitir\u00edan los bancos y las empresas que otorgan las tarjetas de cr\u00e9dito, o la polic\u00eda que nos tiene fichados por un nombre y un numero de identidad? La respuesta es: no. Al contrario. Cuando una persona muestra su adhesi\u00f3n a alg\u00fan credo o colectivo no oficial es habitual que su alrededor se muestre desconfiado (\u201c\u00bfSe habr\u00e1 metido en una secta nuestra amiga\u201d?).<\/li>\n<li>En este sentido, la falta de tiempo a causa del trabajo y los estudios, y la inmovilidad territorial por la vivienda son obst\u00e1culos materiales importantes que frenan la posibilidad de tomar parte activa en una renovaci\u00f3n personal profunda. Y una iniciaci\u00f3n real, a menudo requiere meses o una larga preparaci\u00f3n, aunque luego la experiencia sagrada dure solo dos o tres d\u00edas a lo sumo.<\/li>\n<li>En sexto lugar cabe a\u00f1adir que las posibilidades de \u00e9xito en el esfuerzo por el desarrollo de la individuaci\u00f3n, por sentirse uno verdadero protagonista y h\u00e9roe de su vida, hoy son casi nulas. El enfrentamiento directo de las personas con las dificultades que les presenta la vida es el mayor activador de arquetipos heroicos y cada vez est\u00e1 m\u00e1s alejado de nuestras vidas. Crecemos y maduramos resolviendo dificultades y conflictos. Anta\u00f1o, las peleas entre grupos familiares, entre clanes y entre naciones eran vividas en primera persona, los hombres iban al frente de batalla para defender su tierra y su familia, incluso los duelos individuales eran otro espacio donde batirse. Aunque tal vez suene pol\u00edticamente incorrecto hoy, cabe afirmar que todo ello ofrec\u00eda la real posibilidad de ser uno mismo, de ser un h\u00e9roe, o bien de actuar como un individuo sabio si consegu\u00eda evitar la pelea. En ambos casos, la persona sal\u00eda reforzada de tales luchas por responsabilizarse libremente de su desarrollo. Este esfuerzo del yo \u2014como dir\u00edan los psic\u00f3logos\u2014, esta pelea por salir reforzado del oscuro preconsciente, es el tema m\u00e1s recurrido en todas las mitolog\u00edas y relatos, y es el gui\u00f3n de las pel\u00edculas de m\u00e1s \u00e9xito. Es la eterna lucha del h\u00e9roe individual contra el drag\u00f3n que nos amenaza a todos. Pero cada vez deviene m\u00e1s dif\u00edcil que la verdadera lucha personal se acepte como parte de la responsabilidad individual ante la vida. Los combates para afirmarse uno mismo dentro de nuestras sociedades est\u00e1n tan tristemente pautados por el Estado que el individuo se queda sin espacio en el que ejercer su responsabilidad. El h\u00e9roe protot\u00edpico arriesga su vida en el combate, vence o muere, y con ello se realiza como persona y despierta la admiraci\u00f3n de los suyos, pero semejante experiencia de arriesgar la vida est\u00e1 completamente prohibida en Occidente \u2014a menos que uno no sea un mercenario a sueldo, pero ah\u00ed no hay desarrollo personal que valga. Hoy d\u00eda, el trato con la muerte est\u00e1 mediatizado por el Estado, no podemos ni decidir sobre nosotros mismos: quien rechaza la comida es alimentado contra su voluntad, el anciano que es internado en una residencia y se opone, es diagnosticado como sujeto patol\u00f3gico y no se le permite tomar decisiones ni morir a voluntad. Incluso si entra un malhechor en mi casa no puedo ejercer la menor violencia contra \u00e9l, ni tan solo para defender lo que es m\u00edo y a los m\u00edos, debo avisar a aquellos delegados del Estado con autorizaci\u00f3n para ejercer la violencia, la polic\u00eda. Esta situaci\u00f3n de alienaci\u00f3n resultar\u00eda impensable para nuestros bisabuelos e inconcebible para las sociedad arcaicas.<\/li>\n<li>En s\u00e9ptimo lugar, es necesario que existan espacios sagrados reconocidos, espacios donde la experiencia de lo numinoso sea perceptible, espacios que en antropolog\u00eda denominamos <em>de conversi\u00f3n positiva<\/em> donde lo cotidiano se sacraliza. No voy a enumerarlos aqu\u00ed, pero los problemas para que exista un espacio realmente cuna de sacralidad en nuestro mundo son diversos, empezando por el precio del terreno.<\/li>\n<li>Por otro lado, la experiencia sagrada exige renuncias, como he comentado m\u00e1s arriba, y renunciar significa sacrificar. La misma etimolog\u00eda del t\u00e9rmino lo indica: <em>sacrificio s<\/em>ignificaba \u201cconvertir en sagrado\u201d y <em>sagrado<\/em> es un derivado etimol\u00f3gico del sustantivo \u2018sacr\u2019 + el verbo \u2018are\u2019, <em>sacrare,<\/em> que ven\u00eda a significar \u201cestar enteramente dedicado a una causa\u201d. Actualmente, para la mayor parte de la gente es dif\u00edcil o incluso inconcebible renunciar a todo que se tiene al alcance de las manos en aras de un \u00fanico objetivo. Todo, sin excepci\u00f3n, todo se anuncia como de f\u00e1cil acceso y sin esfuerzo, incluyendo las experiencias sagradas que se ofrecen en el mercadillo de las creencias. Nada de sacrificios reales. Tan solo hay que ver la suculenta moda de los libros de autoayuda que prometen la salvaci\u00f3n del alma en tres fines de semana y lo anuncian con una sonrisa insubstancial en los labios. En realidad, tal literatura es otro producto de mercado dirigido a la gente angustiada y sin demasiado criterio o sin posibilidad de buscar una verdadera experiencia sagrada.<\/li>\n<li>La novena dificultad que observo en la b\u00fasqueda de la experiencia numinosa se refiere a las diferencias individuales que genera. Si bien es cierto que, por un lado, lo numinoso nos une en una dimensi\u00f3n transpersonal de la realidad, nos une en una conexi\u00f3n con el Ser que disuelve la individualidad egoica, por otro lado tal experiencia conlleva diferencias particulares que tienen exigencias de diversa naturaleza. Por ejemplo, las que hay entre un monasterio de clausura y la vida fuera de \u00e9l. De ah\u00ed que la cultura consumista haya ido negando progresivamente tales diferencias derivadas de la iniciaci\u00f3n y las ha ido asociando a culturas primitivas o al menospreciado mundo de lo esot\u00e9rico.<\/li>\n<li>Finalmente, toda experiencia de lo sagrado debe incluir el ser humano en todas sus dimensiones: cuerpo, psique, emociones, espiritualidad y relaciones sociales. Anta\u00f1o, los maestros espirituales o los chamanes que guiaban la iniciaci\u00f3n ten\u00edan total libertad para manipular el cuerpo de los ne\u00f3fitos, incluso para producirles heridas si con ello ayudaban al \u00e9xito de la experiencia cat\u00e1rtica. No obstante, actualmente hay que pedir permiso por escrito, hay que prever lo que pueda suceder y cuidar que el <em>iniciado<\/em> no sufra ning\u00fan desequilibrio psicol\u00f3gico ni emocional como resultado de la experiencia, evitando que los familiares interpongan una demanda al maestro. A menudo, las precauciones que hay que tener en tales contextos antes de tocar el cuerpo o de actuar sobre otra persona son rid\u00edculas e imposibilitan el desarrollo profundo de la experiencia cumbre. A lo largo de mi experiencia profesional de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas dirigiendo talleres cat\u00e1rticos y ext\u00e1ticos, a veces como psicoterapia a veces como espiritualidad pr\u00e1ctica, me pusieron una demanda. La \u00fanica en todo este tiempo. \u00bfMotivo? Una chica de unos 28 a\u00f1os, psic\u00f3loga \u2014\u00a1Dios me guarde de ellos!\u2014, durante la catarsis hab\u00eda revivido una supuesta violaci\u00f3n sufrida en su infancia a manos de su progenitor. Le ayud\u00e9 a integrar esta fuerte y dolora experiencia \u2014abreacci\u00f3n, en t\u00e9rmicos t\u00e9cnicos\u2014 y al d\u00eda siguiente, ya calmada y habiendo perdonado al agresor, regres\u00f3 a su casa. M\u00e1s tarde fue a visitar sus padres y, al entrar, se acerc\u00f3 a su padre, lo abraz\u00f3 y le dijo que, a pesar de todo, lo amaba. El padre, un hombre que trabajaba de polic\u00eda, se horroriz\u00f3 de tal conducta filial y apart\u00f3 de s\u00ed a la hija con brusquedad. Luego, la chica se acerc\u00f3 a la madre con la intenci\u00f3n de abrazarla y \u00e9sta, una mujer de car\u00e1cter hist\u00e9rico, huy\u00f3 gritando que su hija hab\u00eda pasado el fin de semana en una secta. D\u00edas m\u00e1s tarde me lleg\u00f3 una demanda que hab\u00edan interpuesto en el juzgado local. El motivo de la demanda era que la hija nunca antes les hab\u00eda dicho que los amaba y jam\u00e1s los hab\u00eda abrazado, con lo que <em>era obvio<\/em> que algo malo le hab\u00eda sucedido a la hija. En el mismo pliegue acusatorio me demandaban, adem\u00e1s, por violaci\u00f3n sexual, por manoseos a su hija y por <em>lavado de cerebro<\/em>. Afortunadamente, las manipulaciones que hago en el cuerpo de los asistentes a mis talleres para ayudarles \u2014cuando hace falta\u2014 a entrar en catarsis, las hago delante de todos los dem\u00e1s participantes y jam\u00e1s me aparto de la vista del grupo para evitar dar espacio a tales fantas\u00edas patol\u00f3gicas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de estas dificultades y de otras que no menciono pero que tambi\u00e9n nos alejan de lo sagrado, se observa en el occidental medio una profunda necesidad de experimentar lo numinoso. En mi experiencia como psicoterapeuta, y al igual que escribi\u00f3 Jung hace medio siglo, creo que no hay ni un solo paciente en mi consulta de m\u00e1s de 35 a\u00f1os cuyo trastorno no surja de la necesidad de mantener una dimensi\u00f3n espiritual en su vida. Especialmente, en relaci\u00f3n a una experiencia sagrada que d\u00e9 sentido y profundidad a su existencia.<\/p>\n<p>As\u00ed pues y para acabar, las dificultades descritas sit\u00faan la <em>experiencia de lo sagrado<\/em> al alcance de una minor\u00eda radicalmente comprometida, sea dentro de un marco confesional como en las religiones convencionales, de un marco cham\u00e1nico como en los pueblos animistas o sea dentro de nuevas formas rituales occidentales que sit\u00faan la b\u00fasqueda de la experiencia numinosa en el n\u00facleo de la acci\u00f3n ritual. Buscar la conexi\u00f3n consciente con lo absoluto exige sacrificios, exige dejar la ocupaci\u00f3n laboral por un tiempo, alejarse de la familia y del espacio dom\u00e9stico, romper las c\u00f3modas rutinas cotidianas y dejar de proyectar la atenci\u00f3n sobre los brillos externos para cultivarla sobre el mundo interno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La experiencia sagrada en Occidente hoy,\u00a0una ciencia para minor\u00edas Josep M\u00aa Fericgla Dr. en antropolog\u00eda cultural Societat d\u2019Etnopsicologia Aplicada Fundaci\u00f3 J.M\u00aa Fericgla Conferencia impartida dentro del ciclo La ciencia del cultivo del mundo interno. 26 de septiembre de 2017, Casa del T\u00edbet, Barcelona. I Se calcula que actualmente, y a pesar de la presi\u00f3n unificadora&#8230; <\/p>\n<div class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/2017\/10\/03\/la-experiencia-sagrada-en-occidente-hoy-una-ciencia-para-minorias\/\">Leer M\u00e1s<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":755,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/747"}],"collection":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/747\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/755"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmfericgla.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}